¿Podés imaginar una música que no es música/ pero que se siente, que golpea, cae, se levanta, vuela/ con el ritmo de las palabras de mamá?: -Vamos a la cancha, nena,/ vamos a ver a papá jugando básquet. / ¿Podés imaginar un color que contiene la mezcla misteriosa/ de esfuerzo y placer, de barro y oro,/ de caricia y golpe, de caída y vuelo, de sentimiento y músculo?/ -Vamos a la cancha, nena, / vamos a ver cómo juegan los pibes./ ¿Podés imaginar un poema que quiere ser poema/ que salpique de versos una cancha/ para bendecir la memoria del ayer y el mañana?/ _Vamos a la cancha, nena. / (Yo tendría cinco, seis años)/ ¡Vamos a ver al Verde!